En el a–o de 1948 se aprob— la Declaraci—n Universal de los Derechos Humanos en el marco
de la Organizaci—n de las Naciones Unidas (ONU), donde los pa’ses miembros, incluyendo a
MŽxico, reafirmaron los derechos fundamentales del hombre. Aquellos se comprometieron a
promover un contexto de dignidad y valor de las personas, apoyado en la igualdad de derechos
entre hombres y mujeres as’ como en la promoci—n del progreso social y la elevaci—n del nivel
de vida en un escenario de libertades individuales.
En 1996 el Gobierno de los Estados Unidos Mexicanos firm— el documento denominado Agenda
H‡bitat como resultado de la Reuni—n Cumbre de Ciudades realizada en Estambul, Turqu’a;
d—nde se acord— asegurar una vivienda adecuada para todos y garantizar que los asentamientos
humanos sean m‡s seguros, salubres, habitables, equitativos, sostenibles y productivos.
En 1997 la Oficina Mundial de ONU-HABITAT constituy— el Observatorio Urbano Global (OUG),
en ingles llamado Global Urban Observatory (GUO), en Nairobi, Kenya, para apoyar a las naciones miembros en el monitoreo de la Agenda H‡bitat, hoy
denominada Agenda 21. El GUO tiene como misi—n principal un mejor conocimiento del desarrollo
urbano para apoyar a las autoridades gubernamentales y organizaciones de la sociedad civil
mediante el desarrollo de un sistema de informaci—n urbana tendiente a lograr un mejor
conocimiento de la situaci—n real de las ciudades; todo ello para facilitar la aplicaci—n de
pol’ticas urbanas con vista a perfeccionar la gesti—n en las ciudades.
En septiembre de 2000, 189 pa’ses miembros de la ONU adoptaron la Declaraci—n del Milenio la
cual abarca 8 objetivos, lo cual constituye un plan convenido por todas las naciones
del mundo y todas las instituciones de desarrollo m‡s importantes del planeta. Los objetivos
han galvanizado esfuerzos sin precedentes para ayudar a los m‡s pobres. Para monitorear Žste
avance, estos objetivos se tradujeron en 18 metas cuantitativas y 48 indicadores.